miércoles, 4 de mayo de 2011

ni en el momento nulo desaparece la esencia
que transformó tu ausencia en mi mirada
desgarra en mi rostro aquel recuerdo
penumbra vida de la que me desprendí

como pudiste transformar mi sombra
en la luz que cae entre las hojas de este árbol
que creciste en la tierra de mi negro cenizo
sin ti no voy a poder vivir

solo el Sol es tu resplandor fantasma
pez muerto que nada en la alma de mi dinámica permanencia
trágica flor de loto en el océano, un ahogo bello y sin remedio

enterraré mis crepitantes y reales brazos bajo el suelo
y que de ellos florezca el mejor rencor que puedo ofrecer
ramas que tiendan y ardan hacia el cielo
quemando la fruta que ya jamás podrás comer
puro tesoro amargado por el desdichado después

y si me mantengo en este coma sin desistir en lo peor
insistiendo cuando más te necesito aquí
es porque ya no existe puerta al cielo azul
ni llave que la abra guardada en tu ataúd
hacia el ámbar recuerdo del alba. te quiero (te odio)

martes, 5 de abril de 2011

Espejo de hueso

Incluso tú lo dijiste. Todas las noches huecas en tu cabeza vuelven a la realidad cuando el eco de tu porvenir te llama. ¿Acaso crees que nadie me llama a mí, que la dirección de mi vuelo es recta? En esos momentos somos como dos gotas de agua.

Dos gotas de agua que se ahogan la una a la otra.

domingo, 27 de marzo de 2011

Resaca

Fuera de putísimas chorradas, yo no sé qué coño está pasando en mí.
Resaca de sentimientos, fuerza invisible, viene y va desde otra dimensión.
Una dimensión azul. Azul como el abismo oceánico, no el cyan de tus cielos.

No te mueras, por favor.

jueves, 17 de marzo de 2011

jsakhksajdfhsadkjfh

Caleidoscópicos zafiros, y sonrío si sonríes tu cuarto creciente, mi gata. Naciste del ensueño de las quimeras de tu cama, y entre sábanas encadené mi destino a tus azures ventanas, que esconden el deseo del sexo empapado de amor verdadero, que buscan te quieros en las noches de plata. Dibujar infinitas hipérbolas en tus suaves caderas y abrazarte bajo la Luna llena de julio y agosto de madrugada, de nuevo en tu oscuro rostro, hasta que el Sol naciente reflejado en tu frente asome su cara. Pero como toda gata, que muerde y araña, en tus entrañas se esconde un animal que mata, que rompe y desgarra, y que es capaz de hacerme estallar el corazón de una sola mirada. Déjame ser la manta que te tape esta noche, mi gata. Prometo darte calor en el horizonte de mañana.

viernes, 4 de febrero de 2011