martes, 24 de septiembre de 2013

Flores y demonios: último capítulo (de muchos por llegar).

Este es el fin. Este es un fin de muchos y aquí convergen todos mis testimonios y declaraciones sobre lo que he sentido durante estos últimos tres años. Muchos de ellos dolorosos, muchos de ellos felices, todos pletóricos y vibrantes personalmente, siempre han sido huella de mi carencia de ganas de vivir o de la energía y fuerzas que en determinados momentos me invadían. Todos ellos han sido un murmuro o grito, traducidos a un "quiero vivir" o "quiero morir". Ahora vuelvo a pisar el suelo que siempre me ha rodeado y que no he sentido en este letargo profundo llamado depresión. Creo que esto no ha terminado, pero a partir de ahora dejaré huella en mi interior y en el mundo que me rodea. Las flores y demonios siguen ahí, dormidos placidamente y conscientes de su existencia, así que me veo en la obligación de aprender a vivir con ellos para disfrutar de una vida, para mí y para todos.

No sé como explicar la pena que me da abandonar todo esto, y es que sé que las cosas no volverán nunca a ser las mismas. Menos mal que he recordado quién soy y no puedo evitar ser un ñoño nostálgico en estos momentos en los que los ciclos terminan. Creo que es porque aprendo bien, pero bueno, eso nunca se sabe.

Muchas gracias a vosotros pocos que me habéis estado leyendo y perdonadme por desaparecer así sin más, creo que a más de una persona le causará controversia, no todo el mundo me conoció antes de abrir este blog, pero recordad que nunca se conoce completamente a ninguna persona. Y eso es lo mismo que pretendo hacer conmigo mismo. Os deseo felicidad en vuestras vidas y mucha suerte con los designios que dictamine vuestra fuerza interior.


^^


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