miércoles, 12 de diciembre de 2012

Sí eres un regalo

¿Por qué será que siempre me acuerdo del mar? De las gaviotas, la brisa, el brillo del sol, el cielo naranja... no te encuentro una canción, sería algo tan increíble que sería imposible de abarcar en sensaciones, algo inaudible para estos oídos. Y las olas, vienen y van rompiéndose contra las rocas, borboteando hijas de espuma en un concierto sin igual... nunca había sentido esto, pero sé que pertenezco a este lugar. Este es mi hogar, la cuna de la calma que precede a la tormenta, y tu caracola me arrastra, como un náufrago perdido es devorado por un remolino.

El viento me ha de llevar, el agua me ha de tragar...
las conchas son como las olas,
pero la tuya es...

Rompes como un cometa en la orilla, como una estrella sideral que se disfraza y dice ser una de mar.

Esto es para ti.