Lo conozco, claro que lo conozco. Es la voluntad de levantarte cada mañana, es la alegría de reír con los amigos, es la convicción de superar tus metas, es la satisfacción de sentir casa cosa con el ser, es encontrar y perder el sentido del camino en los quehaceres de la vida.
Y te había olvidado.
Gracias.
domingo, 30 de junio de 2013
No sé
Me muevo a oscuras, y creo que me estoy acercando a un lugar conocido. Alguien me aguarda allí, aquel que me conduce. Aquel que un día reía por todo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)