Y lo peor de todo es que aunque quisiera, no podría estar solo.
domingo, 25 de noviembre de 2012
Presencia encantadora
El estar: tomarme por las rodillas, los pies y el cuello. Terror en estado puro. Cualquiera puede convertirse en fantasma, pero nadie cómo tú. Remaneces en la conciencia, y para ello solo han bastado piel, pelo y voz. Solo existes en mi cabeza, pero te dedicas a tirarlo todo por las noches, te dedicas a respirar por mí cuando hace frío en la cama, oprimiéndome el pecho para que me duela. Solo deseo que te calles y que dejes de existir, no eres más bonita que una puta de un callejón de Florencia, un día de lluvia en verano, agua sucia que huele a ozono. Y duele. Eres esencialmente temporal, prescindible, particular, eres una presencia efímera. Y ensucias. Eres bella en intensidad, fascinante al andar y en la forma de hablar. Cuando gesticulas destrozas, cuando resuenas destrozas, cuando reclamas destrozas. Todo culpa de tu encantadora presencia encantadora. Y sigues ahí. Tu amor sin límite ni fin reclama otro cuerpo, yo ando. Que aproveche.
Juegos olímpicos
Los juegos olímpicos han comenzado. Los juegos olímpicos no son juegos, son pruebas de supervivencia, un castigo divino en el que deberás demostrar porque vales para seguir viviendo. Los juegos consisten en lanzar una flecha ardiente al ojo que todo lo ve, congelar un volcán, ablandar la Muralla China, domar bestias indomables, enamorar a Medusa, mil doscientas veintiséis torturas del mismo calibre y todo esto con los brazos atados y las musas acariciando tu cuerpo. Puedes pedir perdón si te equivocas, puedes suplicar clemencia, que la Diosa del Olimpo quiere que cumplas todas las pruebas. No quiere un héroe, quiere un hombre de verdad.
Tienes tiempo, todo el tiempo del mundo. Cuidado con esa roca que se te viene encima.
Tienes tiempo, todo el tiempo del mundo. Cuidado con esa roca que se te viene encima.
miércoles, 21 de noviembre de 2012
Caos vence a Cosmos (hasta lo dice la ciencia)
Somosy unaoas perserona sencomplejilla, sotodo necesittts amodio, cariomertño de tu ccaarrnnee yy ttuu nnoommbbrree lloo lllleevvaa.
8∞
۞
martes, 20 de noviembre de 2012
Pum
Hizo mi cabeza contra el suelo al reventar.
Sonaron mis manos apoyándose en las escaleras.
Rebotaron los trozos de carne contra la pared.
Salpicaron gotas de sangre pintando el cristal.
Escupió tu corazón al estallar.
Cayeron lágrimas desde el cielo hacia el mar.
Impactó la verdad como un meteorito en la tierra.
Gritaron los segundos apuñalando el reloj.
Desapareció tu cordura al verme volar.
Morí cada día llamando a tu puerta.
Se doblaron mis rodillas en el fondo abismal.
Retumbó un cajón que se cerraba en el cuarto sideral.
Serán mis huesos bailando en el ataúd
y será el vacío en mi pecho que añore la luz.
Es la canción universal,
nuestros pies al caminar.
El himno de nuestro funeral,
la no vida de la gente inmortal.
Sonaron mis manos apoyándose en las escaleras.
Rebotaron los trozos de carne contra la pared.
Salpicaron gotas de sangre pintando el cristal.
Escupió tu corazón al estallar.
Cayeron lágrimas desde el cielo hacia el mar.
Impactó la verdad como un meteorito en la tierra.
Gritaron los segundos apuñalando el reloj.
Desapareció tu cordura al verme volar.
Morí cada día llamando a tu puerta.
Se doblaron mis rodillas en el fondo abismal.
Retumbó un cajón que se cerraba en el cuarto sideral.
Serán mis huesos bailando en el ataúd
y será el vacío en mi pecho que añore la luz.
Es la canción universal,
nuestros pies al caminar.
El himno de nuestro funeral,
la no vida de la gente inmortal.
viernes, 16 de noviembre de 2012
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