miércoles, 11 de septiembre de 2013

Sacrificio

Me entrego a las fuerzas del mal, aquellas que obran en contra del potencial armónico y que desvirtuan tanto a la luz como a la oscuridad. En contra de mis deseos, decido regresar a este camino nuevamente y ofrezco mi flujo interno, el sentir de mi alma y los sentimientos que me conforman como ser humano. A cambio, reclamo poder, sabiduría y voluntad para destruir la omnipresente entropía y dejar suspendido el orden caótico del universo plagado de fuerzas y entes. El destino del mundo se sumerge en un sueño eterno, la naturaleza deja de vivir, se yergue una imagen antinatural que abraza a este planeta auricular y ventricular. Ningún corazón es capaz de latir, las demás páginas están en blanco.

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