Cuando estoy, a veces, me encantaría desaparecer. Cuando desaparezco, siempre, me gustaría aparecer. No puedo estar solo, no quiero estar solo. Lo intento y lo dejo de intentar. Nunca, nunca digas nunca.
Se lleva en la sangre. Necesito verlo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario