Soy tierra, de brazos cruzados vibrando como esta cueva a oscuras. Soy agua, instante congelado en el tiempo y mis brazos caídos. Soy fuego, perla palpitante de pasión que oculta la verdad y mi corazón. Soy rayo, danza afilada e impulso de necesidad que brilla en mis lustres ojos. Soy aire, con mis suspiros me encamino a encontrar la salida invisible con una nueva llave a no ser el cuerpo que todos conocen.
Si me preguntases qué me ocurre, qué siento, qué hay dentro, si de verdad lo quisieras sería capaz de decírtelo. La carne es lo único que no me sobra.
martes, 1 de enero de 2013
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario