Todo fue hace nada. La primera noche que descubrimos aquello sabía que empezaría una de las mejores etapas de mi vida. Y todo se dio como cuando son las cosas contigo: sencillo y tranquilo. Así podría definir todo el tiempo que he pasado a tu lado.
Sin embargo, las cosas a veces se complican; ya sabes que en general todo lo que me rodea no es un camino fácil. En este mismo momento, en otros tantos en los que nos inunde la sensación de derrota, es costoso volver a levantarse, y duele saber que las cosas que no deberían cambiar no cumplan su tratado con el destino.
Pero por encima de todo eso ahí estaré, para seguir hacia delante y cumplir mi palabra, ya que me has demostrado cuanto puede esforzarse alguien basándose en el simple hecho de querer a otro, como una buena persona, como una amiga, como algo que sólo dos personas sienten.
Y cuando vuelva podremos guardar en nuestro baúl todos aquellos recuerdos que nos gusta compartir juntos, mientras que de momento cerradura y llave permanezcan separadas la una de la otra. A la espera de ese día, nos repartiremos todos los tesoros que hemos ido guardando con mucho cariño, sin olvidar que algún deberán volver al lugar al que pertenecen.
Tranquila, los meses volverán a pasar mano a mano en menos del tiempo que podamos esperar, es una promesa. Te quiero, Silvia.
sábado, 10 de septiembre de 2011
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